Imagen de una flor naranja encabezando la web el naranja es el color corporativo de nuestra empresa
 WWW.ACEMTIC.COM > CAJÓN DE SASTRE

Cajón de sastre

Como su propio nombre indica, aqui podras encotrar todo tipo de cosas maravillosas. Desde fondos de pantalla creados por nuestro diseñador, fotografías insólitas realizadas por el equipo de Acémtic hasta cuentos y poemas... Aqui el orden no existe, aprovecha hoy para verlo todo porque ¿Quién sabe que habrá mañana?

 

Fotografía de la semana

 Fotógrafo: Manuel Criado

Atardecer

 Fotógrafo: Manuel Criado

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Escribir, por ejemplo: " La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos".

El viento de la noche gira en el cielo y canta.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.

En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.

Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.

Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como pasto el rocío.

Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo.

Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.

Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.

La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.

Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.

De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.

Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.

Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido.

Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.

Poema 20. Pablo Neruda.
(de Veinte poemas de amor y una canción desesperada)

 Fotógrafo: Manuel Criado

La hoja vive el tiempo que le ha tocado en suerte y
no lucha contra el viento que la hace volar en sus alas.
La hoja no agrede y, cuando al final cae,
lo hace para nutrir nuevos brotes.

La Filosofía de la Hoja

 Fotógrafo: Sara Senzacqua

Equivocar el camino
es llegar a la nieve
y llegar a la nieve
es pacer durante veinte siglos las hierbas de los cementerios.

Equivocar el camino
es llegar a la mujer,
la mujer que no teme la luz,
la mujer que no teme a los gallos
y los gallos que no saben cantar sobre la nieve.

Pero si la nieve se equivoca de corazón
puede llegar el viento Austro
y como el aire no hace caso de los gemidos
tendremos que pacer otra vez las hierbas de los cementerios.

Yo vi dos dolorosas espigas de cera
que enterraban un paisaje de volcanes
y vi dos niños locos que empujaban llorando las pupilas de un asesino.

Pero el dos no ha sido nunca un número
porque es una angustia y su sombra,
porque es la guitarra donde el amor se desespera,
porque es la demostración de otro infinito que no es suyo
y es las murallas del muerto
y el castigo de la nueva resurrección sin finales.
Los muertos odian el número dos,
pero el número dos adormece a las mujeres
y como la mujer teme la luz
la luz tiembla delante de los gallos
y los gallos sólo saben votar sobre la nieve
tendremos que pacer sin descanso las hierbas de los cementerios.

Federico García Lorca, 10 de enero de 1930

 
 
NOSOTROS | PORTAFOLIO | SERVICIOS | SALA DE PRENSA | ENLACES
CAJÓN DESASTRE | MAPA DE SITUACIÓN | CONTACTAR | ACÉMTIC S.C.A.
C/ CARRETERÍA Nº100, SEGUNDA PLANTA OFICINA 2, MÁLAGA, CP: 29008 - TEL. Y FAX 952 229 420